El artista detrás del color
Descubre la trayectoria de José Luis Turabián, su visión artística y cómo el color y la textura se fusionan para dar vida a sus cautivadores paisajes.

Un camino singular: medicina y pintura
José Luis Turabián (Madrid, 1955), médico de familia afincado en Toledo, ha sabido compaginar su labor científica y humanística con una profunda y autodidacta pasión por la pintura. Su biografía es un testimonio de cómo diversas disciplinas pueden nutrir una visión artística única, donde la observación y la sensibilidad se entrelazan.
Sobre el autor
José Luis Turabián, nacido en Madrid en 1955, con familia paterna de origen armenio, es médico de familia, jubilado desde 2025. Vive en el pueblo de Yepes, Toledo, la mayor parte del tiempo, donde está su taller, aunque con frecuentes estancias en Ibiza. Ha trabajado más de 40 años como médico de cabecera en la ciudad de Toledo. Es autor de numerosas publicaciones en revistas médicas, una docena de libros, y ha sido hasta su jubilación tutor de muchos residentes de Toledo, así como profesor de cursos de formación sobre medicina de familia y comunitaria. Desde 1995 a 2003 fue miembro del Comité de Expertos y del Consejo Editorial de la revista JANO. Medicina y humanidades, y desde 1996 a 2002, editor de la revista HUMANA de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria. Desde junio de 2025, tras su jubilación de la práctica clínica directa, ha continuado realizando tareas como editor, revisor y autor de publicaciones científicas.
Su pasión por la pintura surgió desde joven, como una forma de expresión paralela a su labor médica. Su formación es básicamente autodidacta, pero con variadas influencias y aprendizajes: de niño convivió con los tubos de pintura, el caballete y los lienzos de su abuelo materno pintor aficionado; durante el bachillerato pudo hacer varios cursos de dibujo artístico y dibujo técnico o dibujo industrial; durante su periodo de formación médica en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense y el Hospital Clínico de Madrid, pudo compatibilizarlo con varios años de cursos en la Escuela de Pintura y Cerámica de Madrid; por ultimo pero no en último lugar, su pareja, Carmen, es Licenciada en Historia del Arte. El autor confiesa que su interés está en el paisaje y es arrastrado por la fuerza dramática del color, tanto en obras más realistas como en las más abstractas. Su tipo de pintura de paisajes donde el color es el protagonista principal (liberado de su función descriptiva para expresar emociones) puede llamarse paisajismo abstracto o pintura de campos de color.

El paisaje como proyección anímica
A través del óleo, el acrílico y el esmalte sintético, Turabián transforma el campo castellano-manchego e ibicenco. Renuncia al retrato geográfico o botánico fiel para convertir el paisaje en un espacio de proyección anímica. Aquí, el color es un fenómeno abrumador y autónomo que arrastra al artista en un proceso puramente intuitivo y físico, relegando la razón y el dibujo a un segundo plano.

La fuerza dramática del color y la textura
El uso predominante del cartón como soporte es fundamental en su obra, creando texturas que hacen que los colores claros "salten" a la vista y aporten un relieve geométrico y dramático. José Luis Turabián busca que los visitantes experimenten la fuerza dramática del color, liberada y expresiva, que define cada una de sus creaciones.
"La pintura para mí es un diálogo constante entre el color, la emoción y la materia."
José Luis Turabián