7. "Amaneceres y anocheceres en los campos de Toledo e Ibiza"
Amaneceres y Ocasos: Entre la Tierra y el Mar
Esta serie nace de un diálogo visual entre dos geografías aparentemente opuestas, pero unidas por la fuerza de sus transiciones lumínicas: los campos de Toledo y la atmósfera de Ibiza.
A través de una técnica frecuentemente basada en el uso de empastes densos de óleo o acrílico, y en alguna ocasión esmalte sintético, sobre cartón o papel, cada paisaje rescata el instante exacto en que el día se rinde ante la noche o el alba despierta la tierra.
Dos luces, una misma vibración matérica
En estas piezas no encontrarás un reflejo literal de la realidad, sino la captura de un estado de ánimo.
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Toledo se manifiesta a través de sus horizontes bajos, sus tierras labradas, el ocre del secano y los fogonazos dorados que encienden los olivos centenarios antes de la penumbra. Es la luz pesada, suspendida y mística del interior.
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Ibiza respira en los azules profundos, los destellos rosados sobre el agua, las noches estrelladas de magnetismo abisal y las siluetas que se recortan contra cielos encendidos. Es la luz etérea, limpia y cambiante del Mediterráneo.
El paisaje como experiencia táctil
Aparecen surcos, relieves y accidentes que transforman el cartón en una prolongación de la propia tierra o de las rocas de la costa. El resultado es una serie de crepúsculos táctiles que vibran de manera diferente según la luz que incide sobre ellos en el espacio habitado.
Te invito a recorrer este catálogo de horizontes, donde la abstracción cromática y la fuerza del color celebran la belleza de los ciclos de la naturaleza.