4. “Marinas y salinas de Ibiza”
Esta serie de pinturas propone una mirada cruda y esencial al paisaje costero de Ibiza, alejándose de los tópicos idílicos para centrarse en la fuerza de la materia y el color. A través de un expresionismo vibrante y texturizado, las obras capturan la tensión geométrica donde la tierra se encuentra con el mar.
Los lienzos oscilan entre horizontes rotundos y perspectivas audaces. En las marinas, los acantilados y cabos de tonos ocres y encendidos cortan de forma limpia masas de agua densas, de azules profundos y verdes limpios, que parecen retener el pulso de la marea. Por su parte, la mirada a las salinas se traduce en una abstracción casi pura: franjas horizontales perfectas donde el amarillo de la luz mediterránea y el azul marino quedan divididos por la blancura lineal, casi cristalina, del sedimento de la sal. Son paisajes de silencio, viento y luz extrema, donde la geografía balear se despoja de lo accesorio para convertirse en pigmento, textura y pura energía visual.